Dios aprieta…
… pero no ahoga. Bueno, al menos eso dicen. Pero últimamente la cosa se está poniendo dura de cojones…
Hay muchos motivos por los que apenas actualizo el blog. Tengo muchas cosas que decir, pero apenas tiempo para sentarme a hacerlo. Tengo demasiados frentes abiertos y necesito dedicar todo mi tiempo a ir cerrándolos.
Es como todo en esta vida: altibajos. En la vida de este blog ya ha habido algunas etapas parecidas. Y sigo aquí. Por algo será.



