4 años blogueando.
Comenzaban las Fallas de 2004 cuando publiqué “El Camino del Exceso“, primera anotación en la bitácora que durante dos años llevó ese mismo nombre. Fue en Zonalibre. Fue la época en que todo el mundo hablaba de De La Vega, Jasp, Audrey, Microsiervos… en fin, el boom de los blogs. Casi nadie sabía qué eran y te miraban raro cuando tratabas de explicárselo.
Hoy, cuatro años después, las cosas han cambiado mucho. Casi nadie mantiene la estúpida creencia de que un blog es un diario personal a la antigua usanza, y quien más y quien menos, aunque no lo reconozca, tiene uno.
De los que comenzamos un blog en aquellos tiempos yo sólo quedamos unos cuantos. Me encanta la idea de pensar que soy un veterano de la blogocosa. Pero sobre todo, poder bucear entre mis recuerdos y observar cuantas cosas he dejado plasmadas en él. Creo que durante estos años he conseguido escribir lo que he querido, cuando he querido y, lo más importante, como he querido.
Hoy, cuatro años después, pasaré el día oyendo a mi hijo balbucear y viendo sus primeras carcajadas mientras a su madre y a mí se nos cae la baba. Puede que el hecho de estar 4 años online al lado de esto sea sólo una anécdota. Pero espero que dentro de 20 años pueda ser él quien releaa todo lo que su padre habrá pasado media vida escribiendo. Porque este blog es ya parte de mi vida, parte de mi historia.

De la nueva etapa de 



