Convertir una mesa en un lugar de trabajo
Transformar un escritorio en un lugar de trabajo no es sencillo. Al menos para mí es muy difícil.
Mi escritorio tiene un tamaño más que aceptable. Pero siempre está demasiado desastrado. Y ahora que me he propuesto cerrar todos los frentes que tengo abiertos y abrir alguno más complejo que los habituales, necesito un escritorio minimalista y lleno de claridad. Desde luego, no como el que tengo.
Por tanto mi objetivo es transformar una mesa de estudio en un lugar de trabajo (algo así como un Escritorio 2.0 +). Esto me ha hecho pensar en un concepto que está muy de moda en los centros de bricomanía aka. Leroy Merlin aka. Ikea: la ordenación.
Es esencial tener todo a la vista, a mano, pero sobre todo, tenerlo en orden. Creo que esto te transmite serenidad y claridad, que se plasman de una forma u otra en tus ideas.
Así que durante estos días de vacaciones forzosas voy a poner patas arriba mi estudio hasta que consiga hacer de él casi una oficina.



